foto

foto
Despiertan los colores.

Arriesgados Lectores...

18 marzo 2012

Tardes de domingo.

   Las tardes de domingo son unos infinitos puntos suspensivos por los que se descuelga la semana conclusa y se engarza la contigua. Contenemos el aliento preguntándonos si seremos capaces de sumergirnos en ella y si disfrutamos  de  suficiente capacidad pulmonar para desafiar , una semana más, a la rutina.
   Son tardes holgazanas y ronroneadoras, un preámbulo a días de madrugones, carreras, citas y tediosas jornadas laborales, aunque con los tiempos que corren, afortunados aquellos que encaran la nueva semana con alegría por tener un lugar de trabajo donde acudir  los lunes.
   Las tardes de domingo se componen de pequeños retales que confeccionamos a nuestro antojo y adornamos con todo aquello que hemos vivido, disfrutado y también sufrido a lo largo de la semana que exhala su último suspiro para no volver. 
   Pero no desesperéis, el viernes se avista  inquieto por retornar, para poner nuestra vida patas arriba, de nuevo.

Glosagon.