foto

foto
Despiertan los colores.

Arriesgados Lectores...

12 junio 2012

Destellos

Mirándome sin mirar me pidió que le construyera el color azul.
   Es complejo explicarle a alguien que vive en un mundo indefinido y cuyos ojos están blindados a la luz como en un eclipse eterno, cómo es un color.
   No puede ver pero puede sentir, oír, oler, saborear e imaginar. Imaginar es la capacidad de ver lo que hay. No creo posible describir un color, pero si, las sensaciones que me hace sentir.
   Depende de a quién se lo preguntes te lo describirá de una forma u otra pero ya que me lo has pedido a mí te ayudaré a construirlo y sobre todo, a sentirlo.
    Azul es la música que escucho al sumergirme en agua fresca y limpia. Es la sensación que acuna el sol y sonríe la alegría. Es el sabor de la cerveza helada que congela mi sed los días de verano sentada en una terracita oliendo el mar mientras mi mente se fuga para cabalgar de manera desbocada sobre el horizonte. Es el reposo que disfruto tumbada en mi sofá con la cabeza ladeada y durmiendo a trompicones. Es la caricia de una mano suave, con arrugas, que me recuerda quién soy. Es el chasquido de un beso sonoro de mi hija. El abrigo de un abrazo. Es ese momento tejido con piel sobre una cama de sábanas vencidas y estrujadas. Es esa bossa-nova melancólica que tarareas sin descanso.
    Es la lectura pausada de un amigo con cara de cartón. Es energía encauzada que me hace aquietar la mente y permite que fluyan los pensamientos. Es inteligencia y es filosofía.
       Es Venus danzando en su órbita  guiñándole un ojo a la Tierra. Es el viernes y los meses de septiembre y diciembre.
   Azul es el color de mi monólogo interior.
   Cuando creas que no hay nada alrededor podrás oír, sentir, oler y disfrutar del color azul en tu mente. Para imaginarlo no tienes que cambiar de vida sino la manera de vivirla.
   ¿Te das cuenta que he rellenado tu curiosidad  por el azul y te he obligado a imaginarlo solo con palabras?
    También ellas son de ese color.

Glosagon.